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viernes, 20 de marzo de 2015

Inmersión #56: La calavera

20 de Marzo de 2015, 11:54
Profundidad: 28,1m
Temperatura: 12ºC
Visibilidad: 7m
Tiempo de fondo: 58min
Aire: 12l -> 200bar - 50bar
Lastre 11Kg
Traje seco


Después de un invierno revoltoso, por fin en cantábrico da algo de cuartillo y podemos bucear en el puente de marzo. Gabi me comenta que estamos 3: Angel, uno que no conoce y yo. Llego un poco antes de las 10:00 por lo que tengo tiempo de sobra para equiparme. Hoy hay un eclipse de sol y la mar está bajísima. El tiempo está bastante nublado y la poca luz que hay debido al eclipse crea la sensación de un día de invierno por la tarde. Al poco rato llega Angel y decidimos con Jose que iremos a la calavera. Una zona de lajas donde hay una calavera de hormigón que alguien tiró. Angel siempre va con Nitrox, así que para alargar un poco más el tiempo con él le pido a Gabi, pero con tan mala suerte que el compresor no va y no le quedaba ninguna cargada. Angel se pone el ordenador en aire para ir un poco más coordinados.

Salimos hacia la zona, con otro chico que está haciendo el avanzado con Jose Angel. El oleaje no es demasiado fuerte y aguanto bien el mareo mientras me equipo y salto. Nos juntamos en el cabo de el ancla y cuando vamos a comenzar el descenso, me doy cuenta que el regulador va un poco duro al bajar un metro. Lo comprobamos con Angel y veo que el manómetro baja de presión al respirar llegando a la conclusión de que la botella no está bien abierta, cagada #38.

La inmersión transcurre tranquila mientras pasamos por unas lajas. Al poco rato me doy cuenta de que mi ordenador está en Nitrox en lugar de aire, a pesar de que revisé todo el menú ayer, cagada #39. Tampoco pasa nada ya que Angel lo tiene en aire, así que decido continuar y me sitúo siempre un par de metros sobre mi compañero para tener un margen de seguridad. Pasamos por 5 lajas hasta llegar a una cueva a 25m donde podemos ver un par de langostas. No hay mucha fauna salvo alguna lubina cazando, pero el fondo es bastante bonito debido a lo abrupto de la zona. Resaltar alguna gorgonia y alguna planta de color azul esférica con pinchos, que no tengo ni idea de lo que es. De vuelta por las lajas volvemos hasta una zona cercana al barco, pero sin llegar a ver el ancla. Mareamos la perdiz a 12m hasta que llego a 50bar, le hago la señal a Angel. Voy vaciando el chaleco y subimos hasta los 5 para realizar la parada de seguridad. Veo que no soy capaz de mantenerme a 5m  y me voy un pelín arriba, pico hacia abajo mientras purgo el chaleco pero no noto las burbujas. Al final hago un boyazo suave y ya en superficie veo que válvula del traje seco se me había pasado de auto a lock. Cagada #40, debía haberla comprobado antes.

En general ha sido una buena inmersión a pesar de los 12ºC. Llevaba sin bucear desde octubre y la primera toma de contacto no ha estado del todo mal.


sábado, 18 de octubre de 2014

Inmersión #55: AWARE en los Frailes


18 de Octubrede 2014, 12:15
Profundidad: ¿8m?
Temperatura: ¿17ºC?
Visibilidad: 7m
Tiempo de fondo: ¿50min?
Aire: 12l -> 200bar - 50bar
Lastre 9Kg

Después de la charla acerca de la fauna local nos vamos a los frailes para ver si somos capaces de reconocer algunas de las especias. Hasta la fecha, no he sido capaz de ver en esta zona algo más grande que un torpedo y no creo que hoy sea el día que esto cambie. Llevo el traje seco y creo que me he pasado con el Shark Skin. Hace un buen día para la época en la que estamos y una camiseta habría sido más que suficiente.
 
Bajo sin problemas y justo en el fondo me doy cuenta que el ordenador está sin batería, cagada #36. No pasaría nada si no fuera porque a Bea le pasa lo mismo. Decidimos seguir la inmersión ya que los frailes es una zona muy conocida, vamos en grupo y en ningún momento pasaremos de 8m ni estaremos más de una hora. Aunque el día es bueno, hay un poco de viento del noreste lo que hace que las olas entren en los frailes, provocando algo de mar de fondo. Javi va enseñando cosas al resto del grupo mientras nosotros nos quedamos un poco más arriba. En la primera media hora podemos ver un nudibranquio Hypselodoris Cantabrica bastante majo, algún pequeño cangrejo en las ortigas de mar y algunas bogas muy graciosas tratando de luchar contra el mar de fondo.
 
Llevamos un consumo bastante bueno, pero en cuanto llegamos a la zona de la playa de arena y volvemos a 5m, empiezo a tener problemas para mantenerme abajo ya que el mar de fondo también empuja hacia arriba. El grupo está un buen rato por esta zona lo que me cansa bastante ya que tengo que picar varias veces para mantenerme por debajo de los 5m. Al cabo de un buen rato, ya estoy en 50 bares y bastante encabronado. Decidimos salir fuera a unos 10m del barco y cerca de la rompiente. Debería haberme puesto 2Kg más o botella lastrada. No he caído en que esta vez llevaba una botella de 12l y no una de 15l, cagada #37.

sábado, 9 de agosto de 2014

Rescue Diver II: prácticas en inmersiones #33 y #34


El sábado por la mañana hicimos el repaso de conocimientos de los dos últimos temas del curso Rescue Diver. Repasamos todo sin ningún problema y Aitor respondió a todas nuestras preguntas. Por la tarde comenzamos con los ejercicios. Estamos un grupo grande de 9 personas, por lo que nos llevará tiempo. La idea es empezar repasando ejercicios de autorescate básicos del curso Open Water y después continuar con los ejercicios de rescate en superficie. El sitio elegido para ello es una zona de fondeos situada en la parte norte de la playa. La visibilidad tan mala de 1.5m lo hace un sitio ideal para practicar todas estas técnicas ya que, es precísamente en malas condiciones, cuando se suelen producir situaciones complicadas. Aitor tiene una amplia experiencia como buceador de rescate de Cruz Roja y salvamento marítimo. Va a ser un instructor duro y lo agradezco. Para este tema, yo no me conformo con menos.

Inmersión #33: ejercicios Rescue Diver en la playa de Hondarribia


9 de agosto de 2014, 17:10
Profundidad: 5,3m
Temperatura: 24ºC
Visibilidad:1,5m
Tiempo de fondo: 9min
Aire: 12l -> 200bar - 150bar
Lastre 5Kg + botella lastrada

Primera vez este año que vuelvo a calzarme el 5/4mm. He adelgazado desde el año pasado porque no me ajusta completamente. Tengo dos opciones: ponerme cachas y rellenarlo con músculo o disfrutar del verano a cervecitas y llenarlo con una hermosa barriga cervecera...
 
El año pasado conseguí ajustar el lastre a 6Kg pero como esta vez voy a llevar una botella de 12l lastrada decido ponerme dos plomos de 2.5 Kg en lugar de los 6Kg. Aún así iré un  poco sobrelastrado. Embarcamos en la neumática y vamos hacia las boyas de fondeo. Mi compañero será Luis. Somos los 9 integrantes del curso más Aitor con 2 Divemasters.
 
Nada más llegar, comenzamos a equiparnos. Como el agua está en calma y llevo el equipo justo no tardo mucho y decido ponerme el chaleco en el agua. Para cuando salto al agua, Aitor ya está equipado y comienza a simular que es un buceador con problemas. Yo soy el único que está en el agua e intento acercarme manteniendo la distancia para evaluar la situación. Cagada #28, Aitor me saca de mi error y me advierte del peligro de acercarme sin equipo a un buceador en pánico equipado. Comenzamos con los ejercicios.
 

Ejercicios de autorrescate


Lo primero que hacemos es practicar la eliminación de calambres al compañero y a nosotros mismos. Lo segundo que haremos es un repaso de técnicas de autorrescate. Empezaremos con el ejercicio de falta de aire. Daremos la seña de falta de aire, el compañero nos presentará la fuente alternativa y efectuaremos el ascenso. Bajamos a 5m pero la visibilidad es tan mala que tenemos que subir. Aitor y los Divemaster irán controlado cada grupo de forma individual por separado. Lo hacemos sin mayor problema.

Buceador cansado


Un buceador cansado es un buceador con problemas, pero que responde a nuestras indicaciones. El procedimiento es aproximarnos hasta una distancia de seguridad, evaluar y actuar. Lo principal es indicar al buceador cansado que establezca flotabilidad positiva, siendo muy importante insistir en este punto con firmeza cuanto sea necesario. Siempre que vayamos a efectuar una acción debemos informar al buceador para que no se ponga nervioso. Hay que tener cuidado y estar dispuesto a retroceder ya que un buceador cansado puede convertirse en un buceador en pánico y nos puede coger por sorpresa. El primero en darse cuenta de esto es Luis ya que Aitor se la juega en la primera demostración. Después de la demostración pasamos a practicarlo por parejas. Terminamos el ejercicio con arrastre desde grifería y arrastre modificado del buceador cansado.

Buceador en pánico


El plato fuerte del día es la asistencia a buceador en pánico en superficie. Aitor realiza un par de demostraciones con los Divemaster. El procedimiento es similar al caso anterior. Aproximarse hasta una distancia segura para evaluar, siempre con el regulador en la mano. Cuando detectamos que el buceador no responde a nuestras indicaciones podemos intentar bloquearlo para darle flotabilidad nosotros mismos. La mejor forma es ir por debajo del agua ya que es el último sitio al que un buceador en pánico querrá ir. Debajo del agua podemos quitarle los plomos y rodearlo por detrás para bloquear su botella con las rodillas. Desde ahí, podemos dar flotabilidad positiva e inclinarnos hacia atrás para mantener su cabeza fuera del agua. Este bloquedo es muy efectivo y por mucho que el buceador intente zafarse solo conseguirá cansarse.
 
Llega el momento de los ejercicios y vamos pasando uno por uno por las manos de Aitor. Llega mi turno y después de evaluar intento la aproximación por debajo del agua. Intento acercarme por debajo para quitarle los plomos pero Aitor va delivaradamente a por mi cuando se da cuenta que le agarro una aleta, ya que se me escapa la zona de los plomos. Intento rodearlo por detrás pero va siguiendome por el rastro de burbujas hasta que me descuido y dejo que me arranque las gafas, cagada #29. Aitor nos explica que lo ha exagerado mucho para ponernos en la peor de las situaciones. Hago otro intento y esta vez consigo bloquear su botella, pero me resulta dificil llegar a la tráquea de su chaleco y lo tengo unos segundos tragando agua hasta que me indica que pare. Las conclusiones del ejercicio son claras:
  • Un buceador en pánico no es un caso tan grave como parce. Instintivamente tenemos el impulso de intervenir, pero no pasa nada porque el buceador esté chapoteando en superficie. Hay que esperar el tiempo que haga falta hasta que sea seguro entrar.
  • No pasa nada por que un buceador en pánico se pegue un par de tragos de agua si con eso evitamos que se vaya al fondo.
  • El momento más crítico puede ser cuando el buceador pierde fuerzas y desfallece. Es entonces cuando es más seguro entrar pero cuando más fácilmente se puede ir al fondo.
Despúes de esto realizo otra prueba con Salus, uno de los Divemaster. Me tomo mi tiempo y entro por detrás cuando veo que es seguro. Consigo realizar el ejercicio con éxito.

En un momento de despiste, Aitor suelta el regulador y finge ser un buceador inconsciente. Yo soy el que está mas cerca así que voy a ver. Tiene los ojos cerrados y la cabeza se le hunde en el agua. Procedo a hinchar su chaleco y estiro su cabeza hacia atrás para abrir las vías. De ahí empezaría con dos respiraciones de rescate y luego una cada cinco segundos. Aitor me interrupe y me dice que lo he hecho bien pero me he olvidado de algo fundamental. Cagada #30, comprobar si respira. Nos indica como hacerlo y probamos antes de continuar.
 

Respuesta desde playa/barco

 
Para terminar repasamos las asistencias que deberíamos intentar antes del rescate desde el agua.
  • Alcance y extensión: lo mejor es si podemos usar la mano, un palo o cualquier elemento para alcanzar al buceador.
  • Lanzamiento: cuando la distancia al barco es moderada, puede usarse un salvavidas atado a un cabo si está disponible. En su ausencia puede ser cualquier elemento que flote como un chaleco de buceo o una red con aletas.
  • Vadeo: alcanzar desde el agua hasta una profundidad que no supere el pecho.
  • Desde embarcacion: en caso de que lo anterior no sea posible, pude usarse una embarcación auxiliar.
Para terminar el día, Aitor nos muestra como subir a una víctima inconsciente al barco. Primero lo hacemos por la borda con asistencia desde la embarcación. La persona que asiste lo agarrará por las muchecas y lo introducirá en el agua un par de veces para aprovechar el impulso. Una vez con el tronco sobre la embarcación, no hay mas que girar las piernas y subirlas. El segundo intento es por la escalera de la neumática. Coloca la vícima entre él y la escalera mirándole a él y apoyándola en su cadera con los brazos por encima de los hombros. No termina de subirlo, no sea que la escalera casque.
 
Han sido más de tres horas en el agua y el cansancio se nota. Un día duro, pero productivo.

Inmersión #34: ejercicios Rescue Diver II en la playa de Hondarribia


10 de agosto de 2014, 10:30
Profundidad: 4,7m
Temperatura: 22ºC
Visibilidad:1,5m
Tiempo de fondo: 93min
Aire: 12l -> 200bar - 60bar
Lastre 5Kg + botella lastrada

Hoy domingo continuamos con los ejercicios de rescate. Volvemos al mismo sitio del sábado pero esta vez no contamos con el apoyo del barco ya que hay una inmersión de tekies al St. Sunniva. El barco nos deja donde las boyas de fondeo y se marcha. Realizamos el salto sin equipo, tratando de realizar el llamado salto del socorrista. Este salto consiste en un salto de paso de gigante, pero extendiendo los brazos y las piernas para frenar el golpe y poder mantener la cabeza fuera del agua y mantener contacto visual con la víctimia. Comenzamos la faena.
 

Buceador en pánico pasivo debajo del agua

 
En este ejercicio trataremos de sacar del agua a un buceador que yace inmovil en el fondo. Se supone que respira y la diferencia con un buceador inconsciente es que tiene los ojos abiertos.  El procedimiento será aproximación y evaluación. Trataremos determinado que ha podido pasar y si es seguro acercarnos. Desde una posición segura, preferiblemente desde atrás, realizaremos una señal de ok delante de la máscara del buceador y determinaremos si reacciona al tocarlo. En caso negativo deberemos subirlo a superficie con cuidado. Agarrando la grifería podemos elevarlo un poco y colocarlo en posición vertical. Los manuales establecen que debemos usar nuestro chaleco para controlar la flotabilidad, pero Aitor recomienda usar la de la víctima ya que en caso de problemas, descontrol o boyazo nosotros estaremos en una mejor posiciónd e control. Un chaleco con tráquea es bastante más fácil de manejar para un rescatador que un chaleco con air trim. Mantendremos en todo momento el control y respetaremos la velocidad de ascenso controlando el ordenador y vaciando el chaleco de la víctima cuando sea necesario. Un vez en superficie establecemos flotabilidad y terminamos el ejercicio. Pasamos uno por uno por las manos de Aitor realizando con éxito la prueba.
 

Buceador en pánico activo debajo del agua

 
Un buceador en pánico activo debajo del agua tenderá a salir a superficie lo antes posible. En este caso deberemos ralentizar la subida que no evitarla. El objetivo es que la víctima pueda subir de forma segura, no retenerla en el agua. Al menor indicio de ascenso incontrolado por nuestra parte, debemos soltarnos y mantenernos seguros. Para evitar el ascenso, podemos agarrar a la víctima por una pierna y extender los brazos y piernas para ralentizar el ascenso. Antes de iniciar la maniobra deberíamos vaciar nuestro chaleco ya que no sirve de nada iniciar esta maniobra sin flotabilidad negativa. Cometo el error de no hacerlo un par de veces, cagada #31, lección aprendida. Debemos controlar nuestra velocidad de ascenso. En ocasiones, el buceador en pánico se enganchará al boton de inflado del chaleco para subir como un cohete. Si es posible y tenemos acceso, podemos usar las válvulas de purga del chaleco de la víctima para vaciarlo ya que el caudal de vaciado es mayor que el de llenado. Si no lo vemos seguro, debemos dejarlo ir. Con aciertos y errores, tododos conseguimos hacerlo.
 

Buceador con ascenso incontrolado


La diferencia con el caso anterior es que el buceador no está en pánico. Un buceador que navega tranquilamente puede sufrir un ascenso incontrolado sin darse cuenta por un mal control de la flotabilidad. Aitor me coge como dummy para realizar la demostración. En primer lugar debemos vaciar nuestro chaleco para entrar en flotabilidad negativa. Cuando podamos, podemos agarrar al buceador por la aleta y tirar hacia nostoros, hasta alcanzar su válvula de purga o su tráquea. La víctima puede no darse cuenta de lo que está pasando o de lo que estamos haciendo por lo que puede ser necesario hacer un ok, tranquilizarlo e indicarle que respire tranquilamente. No hay que cometer el error de agarrarle de una pierna como en el caso de buceador en pánico ya que el movimiento puede ser muy agresivo y puede empeorar la situación. Si, yo lo hice, cagada #32. Tras unos pocos intentos acabamos por cogerle el tranquillo.

Búsqueda debajo del agua


Con una visibilidad de 1,5m se impone una búsqueda en espiral con ayuda de un cabo. Probamos a dar varias vueltas al muerto de una boya usando el carrete de Aitor. Nada del otro mundo.
 

Buceador inconsciente debajo del agua


De los casos que simularemos hoy este es el más crítico y complicado. La aproximación y la evaluación es la misma que en el pánico pasivo. Si el buceador no tiene el regulador en la boca, no perderemos el tiempo intentando ponérselo y menos purgarlo. Esto puede hacer que el agua existente en las vías aéreas se introduzca más en los pulmones. Una vez colocada la víctima en posición, debemos sujetar el regulador con la mano derecha pasando nuestro brazo por debajo de la axila de la víctima, nunca por encima. Elevaremos la cabeza para abrir las vías respiratorias y facilitar que el aire salga y evitar lesiones por sobreexplansión pulmonar. Con la mano izquierda podemos controlar la tráquea de la víctima y nuestro ordenador para controlar la velocidad de ascenso. Ya en superficie podemos dar flotabilidad, zafar el lastre y atender a la evaluación primaria.

Deberíamos prestar atención al equipo en todo momento ya que pequeños fallos pueden dificultar la maniobra. Por ejemplo, cuando Aitor me utiliza en una de las pruebas, se ve obligado a subirme usando su propio chaleco ya que mi equipo abarca mucho y tiene dificultar para llegar al air trim.

Llega el momento de realizar el ejercicio uno por uno. En mi turno, Aitor simula estar inconsciente con el regulador puesto. Procedo a colocarme detrás y colocarlo en posición vertical mientras le sujeto la cabeza con la mano derecha. Me doy cuenta de que lo estoy haciendo por encima de su hombro y corrijo la postura. Intento inflar su chaleco, pero no estoy seguro si funciona ya que no oigo el sonido del inflado. Lo subo a golpe de aleta controlando la velocidad y lo coloco en posición horizontal dándole una y otra vez a su botón de inflado. Algo va mal porque la cabeza de aitor se me hunde en el agua. Tardo unos 10 segundos en darme cuenta y procedo a inflar su chaleco manualmente. En ese momento Aitor da por finalizado el ejercicio. El latiguillo de su chaleco estaba suelto, lo que significa que he fallado a la hora de evaluar la situación. La soulción ha sido buena, pero no la mejor ya que es la más lenta y la que más esfuerzo requiere. Hubiera sido más rápido zafar el lastre o volver a conectar el latiguillo. Esto último no hubiera funcionado en caso de falta de aire. Aitor nos tranquiliza y nos dice que nadie ha acertado a la primera hasta la fecha.
 

Salida en rompiente


Han pasado ya otras tres horas con más de 90 minutos de fondo. Estamos cansados y toca terminar por hoy. Nos falta el ejercicio más importante que realizaremos el viernes que viene, asistencia a buceador incosciente en superficie. Este ejercicio es puntuable para todos los cursos desde Divemaster hasta Instructor.

Vamos nadando hacia la rampa del club de vela y aprovechando la situación Aitor me coge por banda para un último ejercicio, una salida por tierra con buceador cansado. Evaluando la situación llego a la conclusión de que podemos quitarnos parte del equipo al ser una rompiente tranquila. Le digo a Aitor que se hinche el chaleco, pero como no puede lo hago yo avisándole siempre primero de lo que voy a hacer. Le digo que voy a quirarle las aletas para no resbalar y se las doy a Luis. Podría haberle quitado la botella pero la dejamos para simular el caso de una rompiente con olas. Paso su brazo por mi hombro y le ayudo a salir. La forma más fácil es suficiente en este caso.

Ha sido otro día duro pero me lo he pasado genial. Poner en práctica todas estas situaciones hace que te des cuenta de pequeños detalles que pasarías por alto incluso después de haberlos leido en un libro. El empeño, la dureza y el buen hacer de Aitor también son de agradecer.

Esquerrik asko, Aitor.


jueves, 17 de abril de 2014

Inmersión #30: Nocturna en Los Frailes

Una vez acabado el curso de hielo, volvemos a mar abierto. La temperatura del cantábrico sigue estando muy baja todavía y la haremos con traje seco. Aprovechando que en Buceo Navarra tiene curso de avanzado y hacen una inmersión nocturna, hemos decido apuntarnos. Llegamos a Hondarribia sobre las 20:00h y preparamos el equipo mientras Luis termina el briefing con los buceadores del curso. Embarcamos hacia los frailes mientras va oscureciendo. Ha hecho buen tiempo durante la semana y parase que se mantiene, porque no hace un frío excesivo. Para señalizarnos por detrás nos hemos hecho con unas luces miniflash de Cressi muy curiosas. Al entrar en contacto con el agua parpadean sin ser tan molestas como un strobo.


17 de abril de 2014, 21:50
Profundidad: 14.2m
Temperatura: 16ºC - 13ºC
Tiempo de fondo: 46min
Aire: 15l -> 200bar - 90bar
Lastre: 11Kg

Como estamos en la popa del barco Bea y yo somos los primeros en ir al agua y esperamos en el cabo del ancla al resto del grupo. Luis y Marimar se encargan de los grupos de avanzado y nosotros iremos con Eneko y Miren. Nada más descender vemos un buen pulpo entre las rocas y una vez abajo vamos hacia la playa para apagar los focos y ver el plancton fosforescente. El foco con el que me hice en dealxtreme tiene una sistema de encendido algo peculiar y no se apaga del todo, así que tengo que taparlo con la mano.

Desde la playa vamos en dirección este detrás de Eneko y nos muestra una Ofiura que nada entre sus manos. Escrutando las rocas vemos una sepia intentando cazar a otro pez más pequeño. Es impresionante ver como saca los tentáculos largos. Esta no es su noche porque falla un par de veces y la presa se le escapa.

Al pasar de 10m entramos en una termoclina y la temperatura baja hasta los 13ºC. No obstante me encuentro muy a gusto, sobre todo debido a la sensación de tranquilidad de la oscuridad. Seguimos con Eneko en dirección este hasta una distancia considerable. Con lo tranquilos que vamos casi no consumimos aire. Por el camino vemos una nécora en una pared, varios cabrachos y una corvina. Para cuando llegamos al cabo del ancla yo estoy con un poco menos de media botella y supongo que a Eneko le quedará bastante más. Bea tiene algo de frío y nos subimos después de hacer la parada de seguridad.

Resumiendo, ha sido una buena inmersión. He estado muy cómodo a pesar de la baja temperatura, no he tenido un gran consumo de aire, he visto cosas interesantes y he controlado la flotabilidad bastante bien. Por poner alguna pega, me ha costado un poco moverme con tanto lastre y debería haber llevado una botella de 12l. El balance ha sido bueno.




domingo, 1 de diciembre de 2013

Inmersión #27: escalones

1 de diciembre de 2013, 11:00
Profundidad: 21.8m
Temperatura: 15ºC
Tiempo de fondo: 33min
Aire: 15l -> 200bar - 100bar
Después de un tiempo en dique seco, en parte por poca disponibilidad y en parte por mala mar, por fin volvemos disfrutar de un día de buceo. En tierra estamos teniendo bajas temperaturas y lluvia ocasional, pero este domingo parece que el tiempo nos acompaña. Con 4ºC o 5ºC en superficie, los últimos informes hablan de 16ºC en el agua.

Hoy es el primer día que estreno mi nuevo traje seco. El Mares ProFit con manguitos de neopreno. Como muda interior llevo el Shark Skin, y el traje seco me cabe más o menos bien, pero como me de por engordar un poco me puede dar problemas. Los botines blandos del traje no me ajustan del todo bien porque parecen ser un poco más pequeños que mi pie. De todas formas puedo enfundarme los escarpines sin problema.

Ya con el equipo montado vamos hacia el barco el escaso grupo. Además de nosotros están Arantxa y Aitor con los que he coincidido algunas veces y otros dos hombres que me suenan de vista. A pesar del frío que hace estoy bastante bien con el Shark Skin, incluso navegando en el barco.

Ya en el punto el barquero (Jose Miguel) nos hace un briefing. No es una inmersión complicada ya que hay una serie de placas con las que es muy fácil tomar referencias. El mareo empieza aflorar a medida que nos vamos equipando y nos tiramos al agua en cuanto podemos. Vacío el BCE y..., cagada #26 he vuelto a calcular mal el lastre. Llevo 8Kg mas el cuchillo grande pero me cuesta descender. Esta cagada vale doble porque a estas alturas ta tenía que haber aprendido. Estaba seguro de que la última vez había bajado con 8Kg, pero no fue así. Cuando llego abajo mi ritmo de respiración es muy alto por el esfuerzo. Arantxa y Aitor, que son los que conocen bien la zona, ya se han marchado y están los otros dos buceadores tan perdidos como nosotros. Tomo referencia la costa que está al sur y le indico a Bea que vayamos rumbo oeste. Sobrepasamos unas cuantas lajas de forma trasversal y no vemos demasiada vida. Está todo muy pelado pero el entorno es muy bonito y la visibilidad no es muy baja. Al cabo de un rato decidimos volver y Bea se cabrea porque ha perdido el rumbo y no le resulta fácil orientarse con la brújula electrónica del ordenador. Esta brújula puede estar bien de repuesto, pero es bastante incómoda de manejar como primera opción. Le indico a Bea rumbo Este, aunque no estoy del todo convencido ya que a la ida hemos dado algún rodeo que otro. Al cabo de un rato Bea me hace señales para que echemos la boya y emerjamos. Estamos a unos 12m y mi poca flotabilidad me pasa factura. Intento agarrarme a algún saliente pero entre la poca flotabilidad y la mar de fondo me cuesta bastante. Bea tiene problemas con la boya ya que se le ha soltado el cabo y el frío le impide enhebrar. Intento ayudarla y poco a poco vamos subiendo aún teniendo en mi caso el chaleco y el traje completamente vacíos. Al final conseguimos echar la boya y subir.

Pare ser que tampoco andábamos muy lejos del barco. Serán unos setenta metros en dirección sureste, lo que quiere decir que nos hemos pasado un pelín de largo. Me quito el regulador par hablar con Bea y una ola un poco más alta de lo normal me hace pegar un buen trago de agua. De camino al barco ese trago de agua me pasa factura y acabo vomitando. Durante el trayecto de vuelta, a diferencia de otras veces, me cuesta recuperarme un poco más de lo normal. El frió, el agua y el mareo me provocan un dolor de cabeza enorme. Bueno, un trago de la bota de vino, unos cacahuetes y todo arreglado.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Inmersión #24: Motores - La caseta


22 de septiembre de 2013, 11:47
Profundidad: 30.8m
Temperatura: 22ºC - 17ºC
Tiempo de fondo: 63min
Aire: 15l -> 200bar - 50bar

Después de las vacaciones en Las Medas, he vuelto a coger el buceo con ganas. Este domingo hace buen tiempo, la mar está bien y la temperatura del agua todavía es veraniega. Tras llegar a Buceo Hondarribia descargamos y montamos el equipo. Se nota que todavía es temporada porque hay bastante gente alrededor. Jon nos informa que hoy salen el barco y la zodiac; nosotros iremos en el primero.

En el barco estamos con una pareja de Open Water, otra pareja Advanced (con la chica coincidí en el curso), un chaval con titulación SSI que lleva un año sin bucear y con Angel, un buceador experto con el que he coincidido alguna otra vez en el barco. El barquero nos explica que iremos a la caseta, una zona que no tiene demasiada vida pero con un entorno rocoso interesante. Angel y su compañera comentan que van a bajar en otro punto para localizar los motores de una avioneta que se estrelló hace tiempo, para después ir a la caseta. Sin saber muy bien qué hacer, nosotros le preguntamos si podemos acompañarle. Nos explica que hay que ir bien de aire porque es posible no llegar a la caseta. Bea va con 12l y yo con 15l, pero decidimos ir. Al final el asunto se lía un poco y Angel se convierte en guía, porque vamos todos menos los Open Water. Angel nos indica que no bajemos nunca por debajo suya para no entrar en deco y que le avisemos a 110 bar.

Bajamos directamente a 22m teniendo que exhalar bien el aire para poder hundirme. El agua está bastante fría en esta zona y no hay nada interesante, solo arena y alguna roca. Una vez reunido el grupo comenzamos primero en dirección opuesta a la costa para volver un poco más tarde. Parece ser que Angel está realizando una espiral para localizar los motores. Parece ser que no hay mucho éxito y al rato nos dirigimos ya  hacia la zona de la caseta. Bea me indica que va con 110bar y trata de captar la atención de Ángel para indicárselo. Yo voy un poco mejor con unos 140bar. Aunque el fondo está a unos 30m nosotros vamos sobre los 22m para no ir ajustados con la deco.  Veo a dos del grupo que bajan a los 30m para ver algo y Bea me indica que es una raya. Estoy a 4min de deco y decido no bajar para no arriesgarme.

Tras un rato de navegación vemos el cabo del ancla y hacemos un control de aire. Bea está con 60bar y yo llevo 90bar. El chico de la titulación SSI va justo y Angel me indica que cambiamos de compañeros. Yo me iré con Ángel a dar una pequeña vuelta y Bea terminará la inmersión con el otro chico. Al pasar el cabo del ancla en dirección a la costa, el mar de fondo que veníamos sufriendo se acentúa un poco más. Me llevo un par de sustos al pasar cerca de alguna roca pero todo va bien. Ángel me lleva por una serie de cuevas a poca profundidad (6m). Son angostas y hay que arrastrarse un poco para pasar. A pesar de ser estrechas no son muy complicadas ya que hay algunos pasos que permiten salir a superficie. De no ser por el mar de fondo podríamos hacerlo pero Ángel me indica retirada al llegar a un paso estrecho que hay al final. Volvemos al barco y Ángel me indica que hacemos dos minutos de parada de seguridad antes de terminar la inmersión. 

viernes, 16 de agosto de 2013

Inmersiones #10 y #11: las cuevas

Un lenguado cualquiera
Hoy viernes apunté a una salida doble que había organizado Marimar. Como no había gente suficiente ayer se canceló y Miren me dijo que podía apuntarme a las normales por la mañana o por la tarde. Al despedirnos ayer por la tarde me dijo que fuera puntual sobre las 8:00 para salir a las 9:00.

Hoy he llegado pronto y Aitor me me mira raro. Pues resulta que ayer nos liamos con las horas y la salida es a las 11:00. Hoy a las 9:00 solo hay dos franceses para un bautismo. Aitor y Miren se portan genial y me ofrecen acompañar a los bautismos a los Frailes y luego realizar mi salida con el resto de la gente, así que preparo mi equipo con una botella extra. Una de 12l para los frailes será suficiente y una de 15l para la inmersión de las cuevas.

Eneko y Gabi irán con los franceses, un padre y un hijo. Gabi y yo esperamos en el agua mientras Eneko ayuda a los franceses. Hoy he decidido quitarme un poco de lastre para ir viendo cual es mi medida. Llevo 5,5Kg y no son suficientes para lastrarme y poder bajar. Como la flotabilidad positiva que tengo es muy poca, Gabi me aconseja bajar aleteando ya que el remanente de aire del chaleco reducirá su volumen con la profundidad haciéndome perder algo de flotabilidad. A 7m me mantengo bien y estoy en neutra. Mientras Gabi y Eneko se ocupan de sus clientes yo buceo para mi, probando y experimentando con la flotabilidad. Intento poner en prácticas los consejos sobre respiración que Iñigo me dio ayer. Respiraciones normales sin aspirar fuerte. Parece que funciona pero necesito más práctica.

Eneko le enseña al hijo como los erizos se entierran en la arena. El chaval va muy bien, casi solo. Al cabo de un rato me despisto de Eneko y solo veo a Gabi con el padre. Como el francés está sin aire me subo con ellos por no quedarme solo, aunque me quedan 110 bar.

Volvemos a Hondarribia y cambiamos de barco ya que el motor hacía un ruido raro al arrancar. Los buceadores que han llegado a su hora y yo embarcamos en una semirígida roja. Somos 6 mas Eneko y Gabi. Iremos a una inmersión llamada las cuevas por motivos obvios. Gabi arranca y casi salimos todos volando por los aires. Por lo visto, el motor es muy sensible al acelerar. Cuando llegamos al waypoint y anclamos, el cielo está parcialmente nuboso, hace un poco de frío y algo de movimiento en la superficie. Mi compañera será la única chica del grupo. Espero controlarme con la respiración y no chafarle la inmersión a nadie. Llevo 2 Kg más de lastre para compensar.

Bajamos a 15m en una especie de ágora formada por rocas y corales rojos. Intento ponerme en neutra, pero de esos 2Kg me sobra algo. Ahora con 7,5 Kg voy sobre lastrado. Buceamos a través de unos cañones y como hay un mar de fondo muy suave, me voy pegando con los laterales, cagada #17. Bajamos a 20m y Eneko nos lleva por una cueva y con su foco nos señala un lenguado que está durmiendo sobre una roca. El lenguado ni se inmuta mientras el resto del grupo lo iluminan y le hacen fotos. Aquí hay termoclina y el agua está más fría. Le indico a Eneko que estoy a 100 bar y cuando ascendemos a 15m fuera de la cueva me fijo que estoy a 150 bar, cagada #18. Realizamos el resto de la inmersión por los cañones y las rocas. Casi la mitad de la inmersión la he dedicado a inflar el chaleco tratando de buscar flotabilidad porque cada vez que dejo de aletear caigo a plomo. Esto, sumado a que llevo las aletas largas de Bea hace que vaya removiendo el fondo, cagada #19. Si me ve Iñigo me mata. La verdad que las aletas, unas Cressi Master Frog, van como un tiro. Con 50 bar aviso a Eneko y vamos hacia el ágora de piedras para subir. Mi compañera va igual de aire. Eneko no encuentra el cabo del ancla, así que saca la boya mientras hacemos la parada de seguridad. Estamos a unos 60m del barco y toca nadar.

Durante la primera inmersión de la mañana Gabi se acuerda de que ayer acabé el avanzado y me pregunta: ¿que tal, como te sientes al ser avanzado?. Me sorprendo a mi mismo cuando le contesto rápidamente que nada en especial. Supongo que le habré dicho eso porque todavía tengo muchas cosas por aprender. La verdad es que me siento como si hubiera conseguido dar un paso muy pequeño en un camino muy, muy largo. Gabi me da un buen consejo no solo relacionado con el buceo y que siempre he tenido en mente: que nunca deje de aprender, el siendo instructor aprende de sus alumnos todos los días.

¿Que se siente al ser avanzado?, en mi caso unas ganas terribles de seguir aprendiendo.

jueves, 15 de agosto de 2013

Inmersion #9: 2x1, Nitrox y seco

La segunda inmersión de hoy y última del curso avanzado, es la aventura de Nitrox. He decidido realizar el curso de Nitrox para que una de las dos inmersiones de este curso también me cuente como la última del avanzado. Con un examen y una inmersión extra obtendría la certificación para utilizar hasta Nitrox EAN40.

¿Que es el Nitrox? El aire convencional que respiramos está compuesto de un 78.04% de N2, un 20.94% de O2, un 0.035% de CO2 y un 0,93% de gases inertes como el Argón y el Neón. Por simplificar se considera un 79% de Nitrógeno y un 21% de Oxígeno. Nitrox o Enriched Air Nitrox (EAN) es una mezcla de Nitrógeno y Oxígeno con diferentes proporciones.

El principal problema de respirar aire a profundidad es provocado por el Nitrógeno. Bien por narcosis o bien por enfermedad descompresiva. Una forma de reducir este efecto es utilizar una mezcla con una proporción menor de Nitrógeno. Por ejemplo, Nitrox 32 o EANx32 es una mezcla al 32% de Oy 68% de N2. Eliminando Nitrógeno de la mezcla que se respira se reduce el efecto del Nitrógeno aumentando significativamente el tiempo de no descompresión. Como el contenido de Oes mayor, también la demanda de aire es menor y la botella dura más.

No todo van a ser ventajas. El Oes tóxico, lo que quiere decir que cuando la densidad del gas es alta, como en profundidades altas, su toxicidad es un efecto a tener en cuenta. A una profundidad de 40m, el factor limitante es el Nitrógeno, con un tiempo de no descompresión de 1 minuto. Sin embargo, si usáramos Nitrox 32, a esta profundidad la intoxicación de Oes segura. La conclusión es que el Nitrox nos limita la profundidad máxima. Por ejemplo, el Nitrox 32 nos permite bucear más tiempo que con aire pero no podremos bajar de 35 metros.

A las 15:00 hemos realizado el repaso de conocimientos con Luís. Iñigo nos acompañará cerrando el grupo. Con el equipo montado, analizamos las botellas. La mía da 33% de O2. La inmersión de hoy se llama huevos de tiburón porque de camino a los frailes pasamos por un punto donde hay bolsas de pintarroja. Empiezo con 160 bar en la botella porque no hay ninguna totalmente cargada. Luís y el resto del grupo se entretienen bastante haciendo fotos mientras yo intento sin mucho éxito controlar mi flotabilidad. Iñigo niega con la cabeza mientras yo remuevo el fondo con las aletas, cagada #15. Siento su odio a través del agua. Pasado un rato paso de 100 bar y aviso a Luís. Luís me pasa una concha vacía de erizo para que la vea. Intento dejarla suavemente en el fondo cuando al exhalar aire entro en flotabilidad negativa y sin querer chafo el erizo, cagada #16. Entre el traje, mis aleteos y mi mala respiración me bebo la botella y a viso a Iñigo cuando llevo 60 bar. Contrariado avisa a Luis y mi compañero Josetxo y yo iniciamos el ascenso. Josetxo también esta en 50 bar.

Ya en el barco antes de iniciar el camino de vuelta, discuto amigablemente con Iñigo acerca de la flotabilidad y la forma de respirar, porque lo estoy haciendo fatal. Iñigo es un buen instructor con más de 1700 inmersiones a sus espaldas, de los que exigentes y de los que no les va mucho el refuerzo positivo. En mi caso eso es bueno porque me da un buen contrapunto respecto al resto (que también son geniales). Mañana será mi primera inmersión fuera de curso y el lunes haré el examen de Nitrox.

Inmersión #8: traje seco


Desde que supe de las inmersiones de hielo, tuve claro que la inmersión de traje seco sería una de las mismas. Más delante, la especialidad será algo interesante ya que el traje seco me parece una herramienta imprescindible.

Hoy debía de haber llegado a Hondarribia a las 8 de la mañana, pero un malentendido y un poco de confusión me han hecho llegar más tarde. Aprovechando que vengo de Pamplona hoy he traído a Eduardo, un arquitecto que vive en Pamplona y aficionado al buceo. Durante el trayecto hemos estado hablando de buceo técnico, una disciplina interesante que él practica, pero que yo veo muy lejos.

Hoy el día es inmejorable, 27 grados, el mar parece una balsa y parece que habrá buena visibilidad. Cuando yo llego mis compañeros ya están terminando el repaso con Gabi, nuestro instructor.

Las consideraciones importantes con traje seco tienen que ver con mas flotabilidad. Usar una capa aislante de aire, hará que nuestra flotabilidad sea mayor y debemos ir lastrados. El mayor problema que puede suceder es un ascenso incontrolado. Subir rápido hará que la presión de nuestro aire se reduzca aumentando su volumen y provocando que subamos todavía más rápido.

El segundo posible fallo es la rotura y hundimiento. En ese caso se debe terminar la inmersión, controlar la flotabilidad con el chaleco y soltar lastre sólo si es necesario.

Pueden surgir otros problemas menores, como por ejemplo, que el aire de los pies nos haga dar la vuelta cabeza abajo. En ese caso hacer una bola con el cuerpo o pegar un golpe rápido con los riñones nos ayudará.

Embarcamos con Gabi y el resto del grupo. Dejamos a Eduardo y a si grupo en un waypoint desde donde llegarán buceando a los frailes. Nosotros anclamos en los frailes poco después, nos equipamos y al agua.
La primera sensación es como el traje hace vacío y se pega a la piel. Me siento como el choped de oferta del mercadona. Descendemos por el cabo del ancla hinchando el traje con golpes cortos. Yo voy primero, y mi compañero Bosco después. Después de darle el ok a Gabi vamos hacia la playa de arena donde haremos un par de ejercicios. El primero es pivotar, que no es mas que coger flotabilidad neutra y ascender y descender controlando la flotabilidad. El segundo es el Buda, recoger las piernas senado y mantenerse entre dos aguas. El primero bien, pero el segundo el chaleco me descompensa para atrás. El resto de la inmersión es un paseo por los frailes. La visibilidad es muy buena y el paseo muy ameno. Estrellas de mar y cabrachos. Es impresionante la forma en la que se mimetizan con el fondo. 41 minutos de inmersión con una profundidad máxima de 15m.


martes, 13 de agosto de 2013

Inmersión #7: Buceo profundo en la meseta, mi primer pedo de nitrógeno


Además de navegación, la inmersión profunda es la segunda inmersión obligatoria del curso avanzado. Existen dos factores principales que limitan las inmersiones profundas:

El primero es el nitrógeno acumulado en los tejidos que puede provocar enfermedad descompresiva. A mayor profundidad, la densidad del aire es mayor y por lo tanto aumenta el número de moléculas de nitrógeno en cada respiración. Esto reduce drásticamente el tiempo de no descompresión. Sobrepasar el tiempo de no descompresión o un ascenso rápido puede provocar que el cuerpo no elimine correctamente el nitrógeno y se formen burbujas en los tejidos, especialmente en los tejidos grasos. Debido a esto, la parada de seguridad se hace obligatoria. La práctica general es colgar una botella con dos reguladores a 5m para tener oxígeno de emergencia.

El segundo factor es la narcosis de nitrógeno. La narcosis de nitrógeno es una alteración reversible del estado de la conciencia que provoca euforia, falsa sensación de seguridad, desorientación, pérdida de objetividad e incapacidad de actuar normalmente. La narcosis en sí misma no es peligrosa ya que ascendiendo a menor profundidad los efectos desaparecen. El peligro existe debido a los posibles accidentes o errores que el buceador puede cometer.

Otros factores secundarios son la poca visibilidad, el mayor consumo y el frío. Es obvio que a mayor profundidad llega menor luz de la superficie. La alta presión de la profundidad aumenta la densidad del aire reduciendo su volumen, haciendo que cada respiración agote la botella más rápidamente. El frío no solo es mayor porque el agua profunda esté a menor temperatura y por las termoclinas. A mayor profundidad, la presión es tan alta que comprime el neopreno y las burbujas de nitrógeno que contiene el tejido haciendo que su aislamiento sea menor.

Respecto a la inmersión, es sábado 10 de agosto y en Hondarribia hay regatas de traineras. Primera sorpresa cuando el aparcamiento del puerto está cerrado y reservado para los regatistas.

Bea me acompaña y prepara su equipo mientras yo hago el repaso de conocimientos con Aitor, nuestro instructor. También están Bosco, Patxi y otros compañeros. Nuestro destino será la meseta, una zona rocosa con pequeñas lajas y agujeros donde se pueden encontrar congrios, estrellas, nudibranquios y pulpos.

Saliendo con el barco nos cruzamos con una pequeña fueraborda de las traineras que entra en el puerto a toda hostia, muy por encima de los 3 nudos permitidos. Aitor les dice educadamente en euskera que tengan cuidado y vayan más despacio. Nos cruzamos con una segunda que viene igual de rápido. El hostiómetro de Aitor y Gabi se dispara y entonces me doy cuenta de que pasa lo de siempre: que cuando hay dinero de por medio la gente se cree dueña de la barraca.

Durante el trayecto hacia la meseta, Aitor nos hace el briefing de la inmersión. Realizamos una prueba en superficie y luego la repetiremos a profundidad. La prueba consiste en escribir en una pizarra de 99 hacia abajo en una pizarra durante 60 segundos. Yo llego hasta 43. También nos explica que la meseta antes se llamaba 15 pinos porque en la laja de la costa había 15 pinos que más tarde talaron.

Somos 5 aspirantes a avanzado junto con Aitor y Bea. Aitor asigna las parejas y a mí me pone con ella. Bajamos hasta una roca a los 20 m donde Aitor comprueba que todos estamos bien. De allí saltamos hasta los 34m donde haremos la prueba. Una vez abajo noto como el regulador no va tan fino como siempre. Le cuesta mínimamente mantener el flujo que yo le pido, pero nada importante. Me quedo un rato intentando descifrar el ordenador de alquiler y hasta que me doy cuenta que la profundidad está en pies y no en metros. Cagada #11, tenía que haberlo mirado antes. Mi tiempo de no descompresión se reduce drásticamente a 7 minutos y hace bastante frío. Realizamos la prueba y yo puedo escribir hasta 61. No noto ningún efecto de la narcosis. De falsa sensación de seguridad nada, soy muy consciente de la cantidad de agua que tengo por encima y de los problemas que puedo tener. El frío y el agua son los que dificultan mi escritura.

Al terminar la prueba aviso a Aitor que estoy a 100 bar y comenzamos el lento ascenso explorando las grietas de la pared. Vamos realizando paradas y el ascenso se hace largo. A unos 10m aviso a Aitor de que me quedan 50 bar. Bea me hace señas de que ascienda lentamente a su altura porque voy subiendo y bajando por falta de control de flotabilidad, cagada #12. Al llegar a 5m, donde se encuentra la botella de emergencia, el ordenador me marca la parada de seguridad. Aitor va comprobando nuestro suministro y a Bosco y a mí nos ordena usar el equipo de emergencia por seguridad. Cuando cumplo el tiempo y subimos todos Bea me comenta mis dos principales errores. La cagada #13 consiste en no haberle avisado a ella de mi consumo y la cagada #14 en suponer que siendo una buceadora experta ella va a estar bien en todo momento.

lunes, 12 de agosto de 2013

Inmersión #6: La noche me cofunde


Draginsub Microlitium 3R
Para la segunda inmersión del curso avanzado decidí realizar una inmersión nocturna. Como no, el sitio elegido fue la cala de los frailes. Es bueno planificar las inmersiones nocturnas en sitios que se conozcan, sobre todo con poca experiencia.

A parte del material estándar, nos equipamos con dos focos. A mí me toca como principal un Dragonsub de 3 leds. Es chiquito pero matón, da más luz y más clara que los grandes focos de mis compañeros. Bea lleva el mismo modelo pero de 8 leds, un pepinazo. Como secundaria llevo una linterna pequeña con una luz estroboscópica extra.

El instructor que nos acompaña hoy es Eneko, el hermano de Miren. Después del repaso de conocimientos nos preparamos y vamos al barco. Somos 4 aspirantes a avanzado, Eneko y Bea. También nos acompaña Miren para prestar asistencia desde el barco.

Las consideraciones para una inmersión nocturna no son muy complejas si se aplica el sentido común:

-       Bucear en sitios conocidos o explorarlos de día si  es posible. Usar buenos guías en su defecto.
-       Montar el equipo antes del anochecer.
-       Comer bien.
-       Señalización. Luces químicas en la grifería o en el cabo de descenso facilitan la inmersión.
-       A parte del foco principal debe llevarse uno de repuesto y habrá que terminar la inmersión en caso de perder la luz principal.
-       Mantener la luz encendida al saltar al agua para poder localizar el foco en caso de pérdida.

Una vez en el sitio nos equipamos y vamos al agua. La temperatura del aire es de unos 19ºC. Se agradece un poco de fresco después de unas semanas a mas de 30ºC. La temperatura del agua también es buena.

Realizamos el control y nos sumergimos. Cagada #9, no me he afeitado y las gafas se me inundan de agua constantemente. Durante los 10 primeros minutos no veo un carajo y me paso todo el trayecto limpiando las gafas. Llegamos a un punto con 2m de profundidad y Bea me saca a superficie mientras el grupo espera. Miren nos pregunta, a lo lejos desde el barco, si todo va bien. Tengo el ojo derecho como una pelota de ping pong y veo borroso con él. Bea me pregunta si abortamos la inmersión y yo decido seguir ya que puedo aguantar bien y no es una inmersión muy profunda.

La inmersión continúa siendo incómoda como al principio, a pesar de que intento relajarme. El color anaranjado de las grandes estrellas de mar se ve genial por la noche. Voy controlando el aire pero me paso de los 50 bar sin avisar a Bea, cagada #10. Con el estrés de las gafas me he chupado la botella en 30 min. Bea me lleva a superficie después de indicar a mi compañero Bosco, que se quede con el grupo. Eneko sube también y se vuelve a marchar con el grupo mientras nadamos en superficie hacia el barco. La inmersión no ha podido ir peor y me he quedado con las ganas de hacer una nocturna en condiciones. La repetiré cuando pueda.